Introducir gatos debe ser gradual: empezar por oírse, luego intercambiar olores, y finalmente contacto visual supervisado. Paciencia, señales de calma y enriquecimiento ambiental son clave.
La agresividad en gatos tiene diversas causas como miedo, territorialidad, estrés o salud. Soluciones incluyen modificación conductual, enriquecimiento ambiental y consulta profesional en etología felina.